martes, 16 de noviembre de 2010

Lúmpenes

Suele estereotiparse desde ciertos sectores de la sociedad al público de Los Redondos, como una horda semi-analfabeta, salvaje, vandálica, cuyo único propósito es consumir drogas en grandes cantidades y enfrentarse con las autoridades. Claro, una construcción hecha a medida del sensacionalismo de los medios, de las ansias de represión de la policía, del pánico de las señoras gordas (ejemplo). Incluso desde perspectivas más benignas se utiliza esa misma descripción, para señalar el nivel de "mito" de Los Redonditos, capaces de llegar con su música y su mensaje a los grupos sociales menos instruidos y más marginados.
En fin.

Durante el show el sábado pasado del Indio Solari en Tandil, pude efectivamente comprobar que una parte considerable de los concurrentes a la "Misa" se ajustaban al relato que indicábamos más arriba. Lo que en nuestro imaginario de clase media llamamos "cabezas", o queriendo aparentar ser más intelectuales, "lúmpenes".
Pibes que viajan con lo puesto, sin demasiado dinero, sin educación formal, ni cuidado por las "formas" o un vocabulario algo más elaborado. Que agitan banderas y cantan "una bandera que diga Che Guevara, un par de rocanroles y un porro pa' fumar. Matar un rati, para vengar a Walter, y en toda la Argentina comienza el carnaval".
En definitiva, no descubrí nada nuevo en mi primer recital del Indio, pero sí me di cuenta de algo.

El Indio convoca al lumpenaje, a cualquier punto del país, y el lumpenaje va.
O sea, los tipos, se autoorganizan y se movilizan masivamente, a donde sea.

No hay que subestimar ese fenómeno. Para nada.
Expliquen eso, sociólogos.

Y aguante el Indio, vieja!


miércoles, 3 de noviembre de 2010

Asertivo, paradigma...

Cuando lagente quiere aparentar tener una buena redacción, utiliza la expresión "ya que".

Fíjensen (?)