miércoles, 13 de mayo de 2009

Deténganme, Deténganlos!

Por estos días, me ha estado acosando la sensación de inseguridad. Por un lado, a unos amigos les chorearon, les entraron al departamento. Más allá de los detalles (que desconozco), y de que no haya sido mucho lo que en definitiva se afanaron, es una situación jodida. Uno dice "que chorros hijos de puta" "que ganas de joderle la vida a los demás", etc., etc. Y empieza a desconfiar de todo el mundo, trata de salir lo menos posible a la calle, se fija que cierre bien la puerta del edificio, pide más policía... En fin, se pone paranoico e histérico.
Pero también me pasó otra cosa. Después de comer en lo de otro amigo, salimos a la calle, a esperar algún colectivo, taxi o medio de transporte que me pudiera alcanzar hasta casa. O sea, lunes, entrada la madrugada, cerca de la Siberia, no había nadie en la calle... áspera la cosa. En fin, pasó la K, no la tome. "Vamos a ver si pasa otro que me deje más cerca". Pasó, increíblemente, como un fantasma, el 144. "Si este no pasa de día, y pasa ahora, entonces viene cualquier cole". Pasa un taxi, ocupado. Después de un rato (unos diez minutos), a lo lejos viene un auto. "¿Es un taxi?". "No, es la poli". Ah, bueno, todos tranquilos entonces.

El tema es que, este patrullero se frena al lado nuestro.
"¿Que están haciendo?"
"¿Trabajan?"
"¿Documentos?"
"¿Que tenes en la mochila?"
"¿Hasta donde tenés que ir?"

En fin, las preguntas normales que te hacen dos policías, sin nada mejor que hacer, un lunes a las 4 de la mañana, cuando no hay nadie en la calle, cerca de la Siberia. ¿Problemas? No.
"Estanos esperando el colectivo"
"No, somos estudiantes"
"No tenemos"
"Libros"
"Al centro"
Cualquiera respondería lo mas bien, si es que no está involucrado en algún quilombo. Eso pensé yo. Pero la verdad, es que me cague todo. Me dio miedo, después, ya en casa, bronca.

_ ¿Por qué miedo a la policia? ¿No se supone que ellos te cuidan?

Sí, se supone, pero bueno, nunca sabes con que te pueden salir estos chabones. Porque en definitiva el chorro cuando te chorea, labura de eso. Y, como todo laburo, tiene que cuidar al cliente. En cambio los policías se suponen que velan por nuestra “seguridad”. Y el poder que les da eso, también puede ser usado con otros fines. El ejemplo está en Luciano Arruga, por decir alguien.

_ Bueno, pero al final no te hicieron nada malo, ellos hacen su laburo. Si después cuando no hacen nada, nos quejamos.

Sí. Pero el miedo estuvo, lo sentí, y después también sentí la bronca. Y después vinieron preguntas. ¿Qué hubiese pasado si, en vez de dos pibes estudiantes, de clase media, hubiésemos sido dos pibes pobres, de la villa? ¿Qué hubiese pasado si utilizaban la excusa de los documentos para levantarnos? ¿Qué hubiese pasado si en la mochila o el bolsillo, tuviese un porro y me lo encontraban?
Estas preguntas no tienen respuestas, pero llaman a la reflexión. Retoricas, les dicen (creo). La verdad es que gracias a eso me di cuenta de cuánto detesto a la autoridad. Esos tipos se piensan que por tener un arma en la cintura, pueden andar controlando todo lo que haces. ¿Qué mierda les importa si laburamos o estudiamos? ¿Qué mierda les importa hasta donde voy? ¿Con que fin preguntan? Con el fin de siempre, al que llegaron ese día. Que les tengamos miedo. Ellos quieren, necesitan, les gusta que les tengamos miedo. Porque es ahí donde radica su autoridad. Porque el miedo es el arma más eficaz de control social. Y ellos son el garante de ese control, de mantener el estado actual de las cosas. Pareciera ser que los están logrando, pero peor. La mayoría de la gente, cuando ve un patrullero, respira aliviada, porque les tienen respeto. Yo les tengo miedo y bronca, y por más que quieran, no voy a tranquilizarme si veo un auto con luces azules, una madrugada fría de otoño cerca de la Siberia.

2 comentarios:

tiovik dijo...

...yo nunca estoy tranquilo cuando veo un autito de esos. Y no es que yo sea chorro, es que ellos son yuta...

Pura Suerte dijo...

Sí, eso es lo peor, vos no querés tener miedo, y a ellos les encanta que lo tengas. Y sí, son yuta...